Mucha gente sabe que antes se distinguía perfectamente entre la V y la B, lo que mucha gente no sabe, es cuando se dejó de hacer esta distinción en español, y fue en el siglo XV; Es seguro, que en español, nadie pronunciaba de manera diferente la B de la V en el siglo XVI.
No se recomienda distinguir una de otra por ninguna autoridad normativa en español, aunque algunos se empeñan en pronunciarla como una V labiodental, pero es una influencia del francés o del inglés, pues no se conoce tampoco como se pronunciaba en español, así que nadie sabe en realidad como se hacía, solo hay elucubraciones al respecto.
Aun así, se ha mantenido la grafía entre una y otra, aunque para algunas palabras no, “cavallo” se convirtió en “caballo”, “arreglava” se convirtió en “arreglaba” junto con todos los imperfectos de indicativo, y aquí no pasó nada.
Otro tanto ocurrió con la H, como ya era muda, o casi nadie la pronunciaba, se usaba para usos diferentes del de expresar un sonido;
Así pasó con la palabra “uevo”, en los primeros tiempos de la imprenta los responsables de componer los tipos de impresión no tenían “úes”, usaban “uves”, ya que en latín no existe la U como tal, así:
“vevo”, como ya se pronunciaba la V como B podía ser leído como: “bebo” “uebo” o “beuo”.
La solución creó dos problemas donde sólo había uno, le pusieron una H delante a toda palabra que se iniciara con “ue” o “ui”, así se produjo el efecto de que oval u óvulo, aún proviniendo de huevo, no llevasen H.
Así, “uida” para no ser “vida” pasó a ser “huida”.
Eliminando la V eliminamos la necesidad de usar tales trucos torticeros, si en vez de haber añadido una H donde no había nada, hubieran cambiado la V por la B, que ya sonaban igual, nos hubiéramos ahorrado muchos dolores de cabeza.
Texto en neoescritura:
Un poco de istoria
Muha jente sabe ce antes se distingía perfectamente entre la V i la B, lo que muha jente no sabe, es cuando se dejó de azer esta distinzión en español, i fue en el siglo XV; Es seguro, ce en español, nadie pronunziaba de manera diferente la B de la V en el siglo XVI.
No se recomienda distingir una de otra por ninguna autoridad normatiba en español, aunce algunos se empeñan en pronunziarla como una V labiodental, pero es una influenzia del franzés o del inglés, pues no se conoze tampoco como se pronunziaba en español, así ce nadie sabe en realidad como se azía, solo ai elucubraziones al respecto.
Aun así, se ha mantenido la grafía entre una i otra, aunce para algunas palabras no, “cavallo” se conbirtió en “caballo”, “arreglava” se conbirtió en “arreglaba” junto con todos los imperfectos de indicatibo, i ací no pasó nada.
Otro tanto ocurrió con la H, como ya era muda, o casi nadie la pronunziaba, se usaba para usos diferentes del de expresar un sonido;
Así pasó con la palabra “uevo”, en los primeros tiempos de la imprenta los responsables de componer los tipos de impresión no tenían “úes”, usaban “uves”, ya ce en latín no existe la U como tal, así:
“vevo”, como ya se pronunciaba la V como B podía ser leído como: “bebo” “uebo” o “beuo”.
La soluzión creó dos problemas donde sólo abía uno, le pusieron una H delante a toda palabra ce se iniziara con “ue” o “ui”, así se produjo el efecto de ce “oval” u “óvulo”, aún probiniendo de “huevo”, no yebasen H.
Así, “uida” para no ser “vida” pasó a ser “huida”.
Eliminando la V eliminamos la nezesidad de usar tales trucos tortizeros, si en bez de aber añadido una H donde no abía nada, ubieran cambiado la V por la B, ce ya sonaban igual, nos ubiéramos aorrado muhos dolores de cabeza.
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